La lucha contra la insurgencia en Afganistán se está haciendo cada vez más difícil, hecho que está levantando gran preocupación dentro del Gobierno estadounidense, informó ayer el diario "The Washington Post".
Tanto ese rotativo, como "The New York Times" recogen filtraciones del borrador de un nuevo y sumamente pesimista informe de los servicios secretos de EE.UU. sobre el deterioro de la situación que vive Afganistán.
Informe.
Según "The Washington Post", el informe, denominado "National Intelligence Estimate" para Afganistán, explica que "elementos recompuestos de Al Qaeda y de los Talibán están colaborando con una red ampliada de grupos de militantes, haciendo que la guerra contra la insurgencia sea infinitamente más complicada".
"El informe concluye que el fracaso de la autoridad central en Afganistán se ha acelerado por la corrupción endémica dentro del Gobierno del presidente, Hamid Karzai, y por el aumento de la violencia por parte de los militantes que han lanzado ataques cada vez más sofisticados desde refugios en Pakistán", asegura el diario neoyorquino.
Por su parte, "The Washington Post" resalta que EE.UU. no cuenta con una estrategia global para planear y coordinar sus operaciones en Afganistán y contra los refugios de insurgentes en el vecino Pakistán.
Tras señalar que el presidente, George W. Bush, se ha comprometido al envío de millares de efectivos más a Afganistán y que la semana pasada se unificó el mando de todas las tropas extranjeras en el país bajo un solo general estadounidense, el diario capitalino añadió: "Pero a estas y otras iniciativas aún les falta un amplio marco estratégico".