El Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) detuvo al autor y al organizador del atentado con bomba contra un supermercado en San Petersburgo que dejó esta semana cerca de 20 heridos.
Los detenidos están siendo interrogados por el Comité de Instrucción de Rusia, que decidirá las medidas cautelares que se tomarán contra los terroristas.
Aunque en un principio se barajaron otras versiones, el presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que la explosión ocurrida el miércoles en un supermercado de la cadena Perekriostok en la antigua capital zarista había sido un atentado.
La bomba, que tenía una potencia equivalente a 200 gramos de trilita, no llegó a causar daños graves al edificio, según los servicios de emergencia.
Putin anunció que había dado la orden al FSB para que sus agentes actúen en el marco de la ley a la hora de detener a los terroristas, pero, en caso de necesidad, liquiden a los criminales "en el acto".
Endureció las penas de cárcel por financiación o reclutamiento de terroristas.