El capitán Edison Sanpedro, de la Policía de Riobamba, dijo ayer que unos 200 niños que estaban extraviados tras la explosión de un polvorín el miércoles en esta ciudad ecuatoriana, han sido devueltos a sus familias.
Agregó que los menores fueron recogidos por la Policía en distintas zonas de Riobamba y otras poblaciones cercanas hacia donde habían huido.
Sanpedro indicó que los menores en el momento de la explosión, que provocó siete muertos y un centenar de heridos, salieron despavoridos en distintas direcciones, pero muy especialmente hacia la localidad de Quero, a 30 km de Riobamba, desde donde fueron llevados nuevamente con sus familiares.
"Ya esta mañana no quedan niños en la comandancia de la Policía", aseguró el policía que indicó que sin embargo unidades policiales continúan en la búsqueda de otros niños que aún permanecen extraviados.
Otras fuentes, admitieron que algunos jóvenes con ocasión de la explosión abandonaron a Riobamba sin informar a sus madres o padres que los han reportado a las autoridades como "desaparecidos".
El director del socorro de la Cruz Roja, Daniel Arteaga, dijo que "muchos de estos menores están en distintos albergues de nuestra institución, la Defensa Civil, la Policía, el Ejército y otras entidades que cooperan en la normalización de la situación".
La Cruz Roja en un boletín que entregó la víspera a la AFP sostuvo inicialmente que en Riobamba unos 271 niños se encontraban "desaparecidos" y explicó posteriormente que se trataba de menores "extraviados" durante el siniestro. la explosión del polvorín provocó que miles de habitantes salieran en estampida y se refugiaran en distintos puntos de la ciudad y sus alrededores.