La oposición iraquí se reunió ayer por primera vez en territorio de Irak, en Ur, cerca de Nasiriya (sur), bajo la tutela de Estados Unidos, mientras los incidentes armados esporádicos siguen dejando muertos.
Los representantes de la oposición, que decidieron volver a reunirse dentro de 10 días, llamaron a los iraquíes a trabajar con la coalición para restablecer la seguridad y los servicios básicos, a rechazar la violencia y a organizarse para reconstruir el país. El representante especial de la Casa Blanca ante la oposición iraquí, Zalmay Jalizad, aseguró que Estados Unidos no tenía "la intención de gobernar Irak".
Mientras tanto, miles de iraquíes, en su mayoría chiítas, participaron en una manifestación de protesta por la celebración de esa reunión. En Mosul, el último balance facilitado por el director del hospital de urgencias, Ayad al Ramadhani, era de "12 muertos y 60 heridos" por los disparos atribuidos a las fuerzas norteamericanas.
"Veinte soldados norteamericanos llegaron, primero dispararon contra un inmueble situado cerca de la multitud y cuyos cristales cayeron sobre los civiles. La gente empezó a tirar piedras, luego los norteamericanos les dispararon. Decenas de personas se derrumbaron", contó el testigo.
Por su parte, el presidente George W. Bush expresó ayer su satisfacción por el éxito militar estadounidense para acabar con el régimen iraquí de Hussein, pero dijo que si bien la victoria estaba asegurada, aún no es total. En Irak, el régimen de Sadam Hussein ya no existe"", agregó. "Hoy el mundo es más seguro. Los terroristas perdieron un aliado. El pueblo iraquí está retomando el control de su propio destino"", agregó.