Los líderes haitianos que representan a la diáspora de su país comenzaron hoy en Miami un debate sobre los problemas económicos y sociales de Haití a la espera de que intervenga el domingo el ex presidente estadounidense Bill Clinton.
Como enviado especial de la ONU para Haití, Bill Clinton participará el domingo en el II Congreso Internacional de la Diáspora Haitiana con la idea de proponer una serie de soluciones a la maltrecha situación del país.
Tras su éxito diplomático en Corea del Norte, al lograr la liberación de las periodistas estadounidenses Laura Ling y Euna Lee detenidas en aquel país, Bill Clinton pretende ahora utilizar su influencia para tratar de que la comunidad internacional se movilice en favor de Haití.
El presidente del Congreso de la Diáspora Haitiana, Rudolph Moise, alabó el papel de Clinton al haber trabajado "muy bien a favor" de la nación caribeña gracias a su credibilidad e influencia.
La primer ministra haitiana, Michèle Duvivier Pierre-Louis, participó hoy en la inauguración de la conferencia a la que asisten representantes de la diáspora haitiana en África, Bélgica, Estados Unidos, España y Latinoamérica, en especial de República Dominicana.
En el congreso se analizarán diversas alternativas para promover el turismo, estimular la producción agrícola, generar empleos, atraer la inversión, restaurar los bosques y la ecología, además de otros asuntos.
Bernier Lauredan, presidente de la Liga Haitiana que organiza el evento, explicó que el lema del evento es "Congreso por la unidad de la diáspora haitiana".
Agregó que se pretende capitalizar los recursos intelectuales, financieros, profesionales y de caridad para el desarrollo de estrategias para ayudar a sus conciudadanos en Haití y en el exterior.