Las marchas convocadas por centrales de trabajadores para celebrar ayer su día terminaron en algunas ciudades de Colombia con disturbios, escaparates, papeleras y cajeros de bancos destrozados, así como enfrentamientos con las fuerzas de la Policía .
En Bogotá, estos desórdenes empezaron a escasas calles de la Plaza de Bolívar, cuando jóvenes encapuchados comenzaron a lanzar piedras, palos y "papas-bombas" (artefactos explosivos caseros de escasa potencia) a la Policía que custodiaba la manifestación y que respondió cargando y lanzándoles gases lacrimógenos.
Aún así, la manifestación continuó y llegó a alcanzar su destino final, pero los incidentes persistieron durante más de una hora, inclusive en la Plaza de Bolívar, que finalmente acabó por ser desalojada.
Los altercados dejaron un número de heridos aún sin confirmar, algunas personas aturdidas por las "papas-bomba", los escaparates de varios bancos y comercios reventados, y algunas papeleras quemadas, entre otros daños.