Dos colombianos se declararon culpables de conspirar para suministrar apoyo material al grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de contrabando de inmigrantes, informó hoy una fuente oficial.
José Tito Libio Ulloa Melo, de 45 años, y Jorge de los Reyes Bautista Martínez, de 47 años, presentaron sus declaraciones de culpabilidad ante la jueza Joan A. Lenard, en un tribunal de Miami, dijo la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida.
Ulloa se declaró culpable de conspiración para suministrar apoyo material a las FARC, clasificadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos como un grupo terrorista.
En tanto, Bautista admitió responsabilidad en el cargo de conspiración en el contrabando de inmigrantes y por traer indocumentados a Estados Unidos.
Ambos fueron arrestados en Bogotá en enero del 2006 y extraditados a Florida este año, después de trabajar con informantes encubiertos del Gobierno estadounidense como parte de una operación.
Los agentes encubiertos fingieron ser integrantes de las FARC que buscaban viajar de manera ilegal a Miami para lavar dinero de esa organización en Estados Unidos.
Ulloa admitió que en septiembre y octubre del 2005 se reunió con informantes encubiertos a quienes les dijo que él y sus cómplices podían hacerse cargo de sacar a los viajeros en vuelos que despegaban de Bogotá, un servicio que admitió había suministrado en el pasado.
El sujeto presentó los informantes a su contacto en el aeropuerto colombiano, Luis Alfredo Daza Morales, quien ofreció poner a disposición a un equipo de funcionarios de inmigración para tramitar la salida de los presuntos miembros de las FARC sin inspección.
Para mayor seguridad, Ulloa y sus cómplices también obtuvieron un sello de entrada de las autoridades de inmigración de Colombia aparentando que el poseedor del pasaporte había llegado legalmente a la nación andina desde España, según la Fiscalía Federal.
También verificaron los nombres de los pasaportes en bases de datos oficiales para determinar si estaban en la lista de la Interpol.
Bautista, por su parte, admitió conspirar para el contrabando e intento de traer a un colombiano indocumentado a Estados Unidos a cambio de beneficios económicos.
En noviembre del 2005 Bautista arregló y facilitó el viaje a un informante que cooperaba con el Gobierno, quien se hizo pasar por un ciudadano de Colombia que buscaba ingresar a Estados Unidos saliendo desde el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá.
Bautista sabía que sus cómplices habían suministrado al informante un pasaporte español falso y actuó como un intermediario en el contrabando y se hizo responsable por la salida a través del aeropuerto de Bogotá del viajero, quien logró llegar a Miami.
Ulloa y Bautista afrontan un máximo de 15 años de cárcel y una multa de 250.000 dólares y serán condenados por la jueza Lenard el 7 de enero del 2008, en Miami (Florida).
Los dos están en un grupo de diez personas acusadas por un gran jurado federal de Miami de terrorismo, contrabando de indocumentados y lavado de dinero en enero del 2006.
Otros tres acusados en el caso se han declarado culpables y el resto afronta juicio que está fijado para el 22 de enero de 2008.