Un vigilante de seguridad y un niño resultaron heridos hoy a causa de la explosión de un artefacto de escasa potencia frente al consulado de Pakistán en la ciudad afgana de Herat, en el oeste del país, informó a Efe una fuente oficial.
La portavoz del gobernador de la provincia de Herat, Farzana Ahmadi, explicó que al parecer el artefacto estaba colocado en una bicicleta frente a la garita del guardia de seguridad.
La explosión causó dos heridos leves y algunos desperfectos en los edificios colindantes, pero la sede del consulado no resultó dañada.
"Hasta el momento no podemos culpar a nadie, la investigación continúa abierta", agregó Farzana.
El Gobierno de Pakistán ya ha condenado el ataque y ha asegurado que las autoridades afganas "son responsables de la seguridad del personal de la embajada (paquistaní) en Kabul y de los consulados en Herat, Kandahar, Yalalabad y Mazar-i-Sharif".
"Esperamos que el Gobierno de Afganistán se tome en serio su responsabilidad", señala un comunicado difundido por el Ministerio paquistaní de Exteriores.
Las relaciones entre Pakistán y Afganistán atraviesan un momento delicado después de que el Gobierno afgano haya denunciado que muchos miembros de la insurgencia talibán proceden del lado paquistaní de la frontera e incluso que los servicios secretos del país vecino están detrás de algunos atentados perpetrados en suelo afgano.
El Ejecutivo afgano incluso aseguró a mediados de julio que Pakistán había estado detrás del intento de asesinato de Karzai en abril de este año y del asalto a la cárcel de la ciudad sureña de Kandahar, de la que huyeron unos 900 prisioneros en junio.