Los motines contra los efectivos de Naciones Unidas se extendieron ayer martes a varias localidades de Haití ante la sospecha de que los soldados nepaleses de paz trajeron involuntariamente al país un brote de cólera que ya causó más de 1.000 muertes.
Al menos dos personas murieron a balazos, luego que grupos de manifestantes se enfrentaron a disparos con soldados de la ONU. Otros seguían erigiendo barricadas en los caminos de la empobrecida nación.
Un manifestante murió de un disparo efectuado por un soldado de la ONU durante un tiroteo en Quartier Morin, cerca de la segunda mayor ciudad del país, Cabo Haitiano, dijo la ONU. Agregó que investigaba el incidente pero aseguró que el soldado actuó en defensa propia.
Un segundo manifestante murió de un tiro en Cabo Haitiano, dijo el presidente del Senado Kelly Bastien a la radio Vision 2000. Agregó que no sabía quién le disparó.
La fuerza de la ONU de 12.000 efectivos dijo que por lo menos seis de sus miembros resultaron heridos durante protestas en Hinche, en la meseta central. La radioemisora Metropole informó que por lo menos 12 haitianos fueron heridos en Cabo Haitiano.