Dos policías que participaron en la investigación del asesinato de las niñas británicas Holly y Jessica, cometido el pasado agosto, fueron acusados ayer de posesión de fotografías pornográficas de niños, anunció la policía.
Su inculpación no guarda relación con la investigación del asesinato de Holly Wells y Jessica Chapman, las dos amigas de 10 años que desaparecieron el 4 de agosto en Soham, centro de Inglaterra y halladas muertas 13 días más tarde en un bosque vecino.
Los dos policías, Brian Stevens, de 41 años, y Antony Goodridge, de 34, del cuartel de Cambridgeshire, en Huntingdon, fueron arrestados el jueves en una operación del FBI estadounidense en la que se desmanteló una red internacional de pornografía por Internet.
Brian Stevens se encargó de acompañar y consolar día y noche a la familia de Jessica Chapman al principio de la investigación. Al igual que Antony Goodridge, Stevens fue suspendido de sus funciones y comparecerá hoy ante un tribunal, informó la Policía.
Las familias de Jessica y Holly, que fueron informadas de las detenciones, dijeron en un comunicado que éstas no afectaban "a la credibilidad de la Policía".