
Estados Unidos añadió a China y Rusia a su lista de países que no hacen lo suficiente para combatir el tráfico de personas, un paso que abre la puerta a sanciones a dos actores clave para los intereses estadounidenses en el mundo.
China, Rusia, Uzbekistán, Mauritania y Guinea-Bissau se sumaron a la “lista negra” que elabora el Departamento de Estado de EE.UU. en su informe anual sobre tráfico de personas, y que en su edición relativa a 2012 señala en esa categoría a 21 países.
Esos países, entre los que se encuentran también Cuba, Irán, Corea del Norte y Siria, quedan sujetos a posibles sanciones, como la congelación de la ayuda no humanitaria y no comercial o la negativa de Estados Unidos a que reciban préstamos de instituciones multilaterales, según dicta la ley estadounidense.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, tiene ahora 90 días para decidir si somete a sanciones a los recién señalados países, algo que parece improbable en el caso de China y Rusia dado su peso estratégico, pero que reclamaron algunos congresistas críticos con el historial de derechos humanos de Pekín.
En 2012, se identificaron alrededor de 46,000 víctimas de entre los 27 millones de personas que siguen retenidas contra su voluntad y forzadas laboral o sexualmente en todo el mundo, se indicó el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, al presentar el informe.
“Este informe es duro porque este es un asunto difícil, y cuando el mundo lo lea con detenimiento, esperamos que inicie un diálogo más productivo”, dijo.
La “lista negra”, la peor categoría de las cuatro que contempla el informe, incluye a Rusia, China, Uzbekistán, Cuba, Siria, Irán, Corea del Norte, Sudán, Libia, Yemen, Arabia Saudí, Argelia, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Kuwait, Papúa Nueva Guinea, Zimbabue, Mauritania y Guinea-Bissau.
Mientras, Venezuela escapó el año pasado a esa categoría para entrar en una lista de vigilancia especial, donde está junto a Honduras, Haití, entre otros, Cuba vuelve a verse entre los que no cumplen.