El jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., el almirante Mike Mullen, dijo que la promesa de Al Qaeda de llevar a cabo atentados a pequeña escala con artefactos explosivos contra Estados Unidos representa una “amenaza muy seria”.
“Creo lo que dicen”, afirmó el máximo responsable militar de EE.UU., en referencia a las amenazas de nuevos ataques.
El brazo de Al Qaeda, en la Península Arábiga, prometió llevar a cabo ataques a pequeña escala con el fin de causar daño económico a EE.UU., sobre todo, al sector de la aviación.
El grupo aseguró haber gastado $4,200 en el envío de dos paquetes bomba desde Yemen a EE.UU., interceptados el mes pasado en el Reino Unido y Dubái, según publica el último número de su revista Inspire, colgada en páginas web islamistas.
“Es tal ganga para nosotros el esparcir el miedo entre el enemigo y mantenerlo de rodillas a cambio de unos meses de trabajo y unos miles de dólares”, afirma la organización a través de su revista.
“Como hemos dicho antes, nuestro objetivo no es matar al máximo número de personas sino causar (daño) a la industria de la aviación, un sector vital para el comercio y el transporte entre EE.UU. y Europa”, sentenció el grupo terrorista.
La organización asegura que la operación abortada el mes pasado se bautizó como “Operación Hemorragia”.
Mullen dijo que Al Qaeda, en la Península Arábiga, es una organización cada vez más “peligrosa” pero insistió en que EE.UU. está realizando “un enorme esfuerzo para asegurar que no tiene éxito”.