Estados Unidos condenó hoy el atentado perpetrado contra un autobús en la ciudad septentrional libanesa de Trípoli, en el que murieron 11 personas y otras 54 resultaron heridas, y mostró su apoyo a las instituciones del país.
"EEUU condena el atentado cometido hoy en Trípoli, que se dirigía contra los civiles y los que trabajan para proteger a la población libanesa y asegurar la independencia y soberanía" del país, dijo el portavoz adjunto interino del Departamento de Estado, Robert Wood.
El suceso se produjo cuando una bomba, al parecer accionada a distancia, explosionó a pocos metros de un autobús, ocupado en su mayoría por militares.
El portavoz estadounidense manifestó su deseo de que el Gobierno libanés lleve ante la justicia a los autores del atentado y expresó sus condolencias a las fuerzas armadas libanesas y las familias de los soldados y civiles muertos en el ataque.
El "Líbano ha visto demasiados ataques como estos, por aquellos que prefieren que el Líbano sea un lugar de miedo e inestabilidad", dijo Wood.
Por ello aseguró que Estados Unidos apoya "firmemente" el papel de las fuerzas armadas libanesas "como el legítimo protector de la seguridad del Líbano" y subrayó su compromiso "para continuar apoyando al gobierno libanés, sus instituciones democráticas y sus servicios de seguridad".