Estados Unidos ofreció ayudar a destruir algunas de las partes más letales del arsenal químico de Siria en una instalación en el mar, dijo ayer la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ).
El director general de la organización, Ahmet Uzumcu, dijo en La Haya que el Gobierno estadounidense contribuirá con “tecnología de destrucción, apoyo operativo pleno y financiamiento para neutralizar” las armas, muy probablemente en un buque en el Mediterráneo. Las armas químicas deberán estar fuera de Siria para el 31 de diciembre.
La coordinadora de la misión conjunta de la ONU y la OPAQ para la misión en Siria explicó algunos detalles logísticos.
En principio, las armas primero serán empacadas y transportadas desde múltiples sitios dentro de Siria hacia el puerto más importante del país, Latakia. Una vez allí, serán colocadas en buques propiedad de otros países miembros de la OPAQ, antes de la entrega a navíos estadounidenses.
Las armas y sustancias químicas “no serán destruidas en aguas territoriales sirias”, dijo Sigrid Kaag en una conferencia de prensa en Damasco.
La OPAQ quiere asimismo que casi 800 toneladas de sustancias químicas de doble uso, muchas de ellas comunes en la producción industrial, sean sacadas de Siria para el 5 de febrero y destruidas más adelante por compañías privadas.