Los presidentes parlamentarios de los países árabes consideraron, en una reunión extraordinaria celebrada en Rabat, que Estados Unidos ha perdido su calidad de "patrocinador" del proceso de paz en Oriente Medio al haber optado "por ser adversario y no árbitro".
Esta sesión de la Unión Parlamentaria Árabe, cuya sede está actualmente en Marruecos, fue convocada por el presidente de la Cámara marroquí, Habib al Malki, para responder a la decisión del Gobierno estadounidense de reconocer Jerusalén como capital de Israel.
Con este paso, Estados Unidos ha abandonado de forma explícita la legitimidad y el derecho internacionales, según el comunicado final de esta reunión.
Además, calificaron la decisión de Donald Trump de "nula e ilegal" y rechazaron cualquier tipo de cambio en el estatus jurídico, político e histórico de la ciudad de Jerusalén.
Asimismo, consideraron que Jerusalén es capital del Estado palestino e instaron a los Gobiernos e instituciones oficiales árabes a tomar en consideración esta decisión.