Los tres islamistas condenados a muerte por los atentados de Bali de 2002, que costaron la vida a 202 personas, fueron ejecutados en la isla-prisión de Nusakambangan, al sur de Java (Indonesia), indicó ayer la Fiscalía General del Estado.
Los condenados fueron fusilados por separado en un área boscosa próxima a la cárcel denominada "Nirbaya", el mismo lugar donde fueron ejecutados el pasado junio dos nigerianos por tráfico de drogas, informó Jasman Pandjaitan, portavoz de la fiscalía.
Media hora antes de morir, Imam Samudra, Amrozi y Ali Gufron, miembros de la Yemaa Islamiya (YI), el brazo de Al Qaeda, fueron sacados de sus celdas de aislamiento e introducidos en un vehículo policial. Está previsto que se les practique la autopsia y que se les retiren las balas del cuerpo.