ISRAEL DESTRUYÓ ayer 15 casas en la Franja de Gaza en respuesta a un ataque contra una posición militar, aunque afirmó que no quiere poner en peligro las elecciones presidenciales palestinas mediante una escalada de la violencia.
Una unidad blindada, acompañada por excavadoras, entró en el campo de refugiados de Jan Yunes y destrozó las viviendas, tras haber hecho salir a los habitantes, y luego se retiró de la zona.
Se produjo 36 horas después de un ataque en el que murieron cinco israelíes y un combatiente palestino.