Dentro de cincuenta o sesenta años el objetivo de la nanotecnología no será hacer cosas cada vez más pequeñas, sino que se ensamblen solas como ocurre en la naturaleza, por ejemplo, con un organismo vivo, afirmó el Premio Nobel de Química 1996 Harold Kroto.
Kroto comentó que la nanotecnología podría permitir en el futuro fabricar automóviles indeformables en accidentes o construir aviones tan ligeros y resistentes que, en caso de que sufrieran un fallo en los motores, pudieran planear y aterrizar.
Estas serían algunas de las aplicaciones prácticas de un campo de investigación debatido en el Palacio de Congresos de Pamplona, en una jornada titulada "Nanotecnología Horizonte 2030".
Kroto explicó que en el futuro debería ser posible hacer máquinas nanométricas que se introdujeran dentro del cuerpo humano para curarlo, aunque apuntó que la "barrera" que existe para conseguir estos retos es que se desconocen aún muchos procedimientos químicos necesarios para realizar estas aplicaciones.
Este Nobel, descubridor de la nanopartícula de átomos de carbono llamada "Fullereno", que se autoensambla por sí sola en el espacio, destacó que la humanidad está muy lejos de hacer algo parecido.