Ante las alarmantes cifras de obesidad que se registran en el mundo, el denominado "bypass” gástrico que tiene como objetivo reducir el estómago de los pacientes, gana cada vez más adeptos.
Bajar de peso, terminar con el sobrepeso y tener la figura que siempre soñó es posible con un “bypass” gástrico. Pero las personas al someterse a este tipo de cirugía tienen que saber que frente a un caso de obesidad severa o mórbida, el paciente corre ciertos riesgos porque sus parámetros metabólicos están alterados lo que, incluso, podría provocarle la muerte.
Esta intervención, que reduce el tamaño del estómago y excluye un trozo del intestino delgado, es una operación muy efectiva debido a que los pacientes disminuyen un 80% de peso y normalizan sus indicadores.
Sin embargo, según se pudo comprobar en un estudio realizado por la Universidad de Chile, la cirugía tiene como efecto colateral no sólo la ingesta inadecuada de vitaminas y minerales, sino también una baja significativa en la capacidad de absorción de algunos nutrientes.
El doctor Manuel Ruz, director del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina, fue el investigador principal de un proyecto Fondecyt llevado a cabo entre los años 2004 y 2008, en el que se evaluaron los “Efectos de la gastrectomía con bypass gastro-yeyunal sobre la capacidad de absorción, metabolismo y estado nutricional de hierro y zinc en obesos severos y mórbidos”.
Para ello se trabajó con académicos de los departamentos de Cirugía del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y Nutrición de la Facultad de Medicina, además de investigadores del INTA, de la Escuela de Nutrición y de la Universidad de Colorado, en Denver, Estados Unidos.
El estudio reclutó a 67 mujeres cuya edad promedio era de 37 años, las cuales tenían un Índice de Masa Corporal (IMC) cercano a 45 kg/m2 y un peso promedio de 115 kilogramos.
“Ya sabíamos que esta cirugía es efectiva y que el paciente mantiene su baja de peso en el tiempo, pero lo que no se había estudiado en profundidad es si representaba un riesgo de malnutrición para algunos micronutrientes, específicamente los minerales de hierro y zinc”, explicó Ruz.
En cambio, se detectó un marcado efecto negativo sobre el estado nutricional del hierro: la concentración de hemoglobina y ferritina sérica (indicador de los depósitos corporales) presentaron una reducción significativa y constante a medida que transcurría el estudio.
“Hace tiempo que se venía observando anemia en los pacientes operados, a raíz de lo cual el médico tratante les prescribía suplementos. El problema es que no se sabía cuánto hierro entregarles, ya que se desconocía lo que estaba ocurriendo con la absorción. Eso se debía a que en ninguna parte del mundo se había hecho un estudio que lo midiera directamente”, explica el investigador.
El profesor Ruz agrega que, según sus investigaciones, la cirugía reduce en un tercio la capacidad del organismo para absorber hierro. De hecho, a los 18 meses el 49% de las pacientes sufría de anemia, a pesar de que antes de la operación ninguna presentaba el problema.
De acuerdo con el especialista en obesidad en Panamá, Moisés Chitrit, los pacientes con “bypass” gástrico tienen problemas con la absorción del calcio, hierro, vitamina B12 y ciertas vitaminas liposolubes como la A, D, E y K, pero si los nutrientes son ingeridos por la boca no deben tener mayores dificultades.
Chitrit señaló que en el mercado hay vitaminas exclusivamente para pacientes bariátricos y que tienen la proporción exacta de vitaminas que puede necesitar el organismo, incluso hay vitaminas masticables.
Además, los pacientes con “bypass” gástrico deben inyectarse vitamina B12 intramuscular cada mes de por vida, aunque hay una vitamina B12 similar que puede administrarse diariamente y no requiere inyectarse
La anemia, la caída del cabello, los trastornos inmunes se deben a dietas poco balanceadas, pero si se administran vitaminas, proteínas y minerales esto se detiene, explicó el especialista.