La voz de decenas de miles de hispanos venidos de todo EE.UU. para la “Marcha por América” a favor de una reforma migratoria retumbó en Washington con una protesta masiva que hizo suyo y cantó el lema “sí se puede” con ritmo latino.
Bajo un sol primaveral y con temperaturas que alcanzaron los 24 grados, banderas estadounidenses, mexicanas, cubanas, bolivianas y de otros países de América Latina y el Caribe tiñeron de mil colores la explanada verde que se despliega entre el Capitolio y el Monumento Washington.
Centenares de personas marcharon hacia el parque con pancartas que urgían a una reforma migratoria que frene las deportaciones y las separaciones de familia, y que abra un camino para legalizar a los 12 millones de indocumentados que se calcula que viven en el país.
Entre ellos, estaba la puertorriqueña Melissa McGuire-Maniau, quien incansable alzaba sola, entre centenares de personas y frente al escenario principal de la concentración, la pancarta que cuenta la historia de su familia.
Su marido, mexicano de 42 años y que trabaja en EE.UU. desde los 17, vive pendiente de la deportación. Un error de su abogado, según su esposa, condujo a agentes de la agencia de inmigración ICE a su puerta para su expulsión.
“No estaba en ese momento. Pero hemos vivido espantados desde entonces, sintiendo que en cualquier minuto pueden llegar y llevárselo”, manifestó.
Sus tres hijas vinieron con ella y su marido desde Orlando (Florida) en un viaje de más de 20 horas en uno de los más de 40 autobuses que partieron hacia la capital.
En total, más de 900 se desplazaron a Washington, junto a caravanas de vehículos y hasta marchas a pie desde Nueva York, según el Foro Nacional de Inmigración.
En defensa de su marido, aseguró que “no es ningún criminal, ha trabajado y pagado impuestos durante más de 25 años. Habla inglés perfectamente y ha contribuido a este país. No hay razón moral para deportarlo”.
El invitado sorpresa fue el presidente estadounidense, Barack Obama, quien apareció en las pantallas ante los manifestantes en un mensaje grabado para mantener la esperanza de una comunidad que le apoyó en más de un 60% con su voto en las últimas elecciones presidenciales.
Ante ellos se comprometió a poner todo de su parte para lograr una reforma migratoria “este año”.
En su mensaje, acogido con grandes aplausos, el presidente estadounidense aseguró: “Siempre les he prometido ser su aliado mientras nos esforzamos por arreglar nuestro sistema quebrado de inmigración, y ese es un compromiso que reitero hoy”.
“Prometo hacer todo lo posible por forjar un consenso entre ambos partidos este año con respecto a este importante asunto”.