Un atentado del grupo yihadista Estado Islámico (EI) contra el funeral de un político local causó 18 muertos y 12 heridos, lo que pone un broche rojo a un año especialmente sangriento en Afganistán, en el que han fallecido cerca de 3,000 civiles.

Una carga explosiva colocada en una motocicleta en la oriental provincia de Nangarhar, considerada el bastión del EI en el país, se llevó consigo la vida de 18 personas e hirió a una docena, que se suman a los 2,640 civiles fallecidos y 5,379 heridos contabilizados por la misión de la ONU sólo hasta octubre.
La explosión, ocurrida sobre las 2.15 hora local en el distrito de Behsud, se produjo cuando tenía lugar un acto funerario por el exgobernador del distrito de Haska Mena, también en Nangarhar, Gul Wali, dijo el portavoz del gobernador provincial, Attaullah Khogyanai.
Tras abandonar su cargo como gobernante local, Wali tenía estatus de anciano tribal y trabajaba ayudando a la gente en labores sociales, como mantener a los insurgentes alejados de las aldeas.
Poco después del ataque las autoridades provinciales indicaron que se había tratado de un atentado suicida, una versión revisada tras la llegada de un equipo de investigación a la zona.
"De entre los heridos otro perdió la vida y ahora tenemos 18 personas muertas y 12 heridos. Los médicos en el Hospital Provincial de Nangarhar están trabajando para salvar a aquellos que se encuentran en estado crítico", detalló la fuente.
Las autoridades afganas han culpado al EI del ataque en Nangarhar, donde tanto los talibanes como el grupo yihadista están muy activos y controlan varias zonas de la región.
Más de 40 yihadistas del EI se rinden en Siria
Más de 40 miembros del grupo terrorista Estado Islámico (EI) se rindieron a las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), alianza liderada por milicias kurdas, en la provincia nororiental siria de Deir al Zur, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La ONG aseguró que los combatientes del EI entregaron las armas a las FSD -respaldadas por la coalición internacional capitaneada por EE.UU.- en el marco de la campaña "Tormenta de Al Yazira" durante unos enfrentamientos en la ribera oriental del río de Éufrates, situada en Deir al Zur.
La fuente detalló que los radicales fueron trasladados a varias zonas ubicadas en la provincia de Al Hasaka, uno de los principales enclaves kurdos en Siria, a través de un camino que recorrió el área septentrional de Deir al Zur.
Desde que el 18 de octubre se anunció la liberación de Al Raqa, la considerada “capital” del EI en Siria, los yihadistas se han dirigido al valle del río Éufrates.