HACE VEINTE AÑOS Héctor Collado decidió estar en el mundo de las letras y se siente muy cómodo allí.
Comenzó escribiendo canciones. Luego, se aventuró en otros géneros y se prometió escribir cada vez mejor: esto le ha pagado con creces. Este año ha ganado tres premios: el Concurso Literario Ricardo Miró, el del Instituto Panameño de Estudios Laborales (IPEL)del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) y el certamen municipal León A. Soto. Además, este mes fue la gala de su más reciente obra, un libro de cuentos de precaristas, indigentes y damnificados.
Para escribir bien hay que estudiar, leer, prepararse y escribir mucho, aconseja Collado a los que desean aventurarse en el mundo de las letras.
Para él lo más difícil es la primera palabra del escrito. Procede a elaborar ideas. "Tengo un libro, un "semillero" donde voy anotando ideas. Y después, como un jardinero, que limpia y desbroza su jardín, desecho lo que no me será útil y me quedo con lo que usaré en el momento", explica. Deja las otras ideas allí para que sigan su proceso de maduración y cuando él está maduro para trabajarlas las retoma. Trabaja en sus escritos "como si fueran una obra de arte".
El tema que más aborda es el amoroso, la cosa erótica, pero, evitando caer en el facilismo, riesgo del que tiene que escapar el escritor. También le gusta el asunto social.
"Soy muy emotivo para la poesía, aunque también hay elementos cerebrales. Internalizo las cosas, todo lo que escribo, quiero que a la gente le produzca alguna emoción: llantos, risas".
Collado opina que "la literatura panameña, la buena literatura que se escribe en Panamá está en cinco," pero hay otra que prefiere no calificar.
"Hay mucha gente leyendo, hay incluso concursos para jóvenes y hay que prepararse para recibir a esa generación que viene con su lenguaje, con sus ideas", concluyó.