La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, valoró la importancia del plan, que requiere la puesta en marcha de medidas por parte de todos los países y que, según dijo, permitirá también elevar el Producto Interior Bruto mundial en un punto y medio desde ahora hasta 2016.
La iniciativa aprobada hoy en Cannes (sureste de Francia) invita de manera coordinada a los países con superávit comercial y por cuenta corriente a poner en marcha medidas para estimular la demanda interna y depender menos de las exportaciones. A los estados en la situación contraria les insta a continuar con los ajustes fiscales para reducir el déficit y poder poner en marcha medidas dirigidas a la creación de empleo. Lagarde reconoció que el mundo se encuentra en una fase de "incertidumbre", debido a la desaceleración económica y la destrucción de empleo, por lo que cobra una especial importancia la decisión del G20 de plantear esta iniciativa "bajo un espíritu de cooperación multilateral". "Ahora es imperativo ponerlo en marcha", apuntó Lagarde.