Los hay de colores y formas muy variadas, se les llama frijoles, habichuelas o porotos, y hay quienes creen que son de origen andino, pero un grupo de investigadores ha determinado que esas legumbres se originaron en México, según publica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
El equipo internacional de investigadores que estuvo encabezado por Elena Bitocchi, de la Universidad Politécnica delle Marche, sugieren que el frijol o Phaselolus vulgaris migró desde el centro de México en tiempos antiguos.