No es un lugar que la mayoría de los artistas elegirían para mostrar sus novedosos trabajos.
Pero Zezao, uno de los grafiteros más famosos de Brasil, eligió los contaminados túneles debajo de las calles de Sao Paulo como plataforma para su trabajo.
Esta parte de la ciudad es oscura y peligrosa. Las aguas marrones y olorosas traen consigo basura y desechos de las cloacas.
Para trabajar allí, Zezao debió darse varias vacunas. En una ocasión tuvo que salir corriendo para salvar su vida cuando el túnel comenzó a inundarse tras una copiosa lluvia.
Pero a lo largo de este lúgubre y sombrío canal hay obras de arte, grafitis pintados con gran meticulosidad y detalle, pese a que muy pocos llegarán a verlos.
Zezao dice que trabaja allí para hacer notar el descuido que ha provocado este nivel de contaminación.
"Hice este trabajo porque quería mostrar la arquitectura y las condiciones de los túneles de Sao Paulo", manifestó.
Vandalismo. El viaje a los túneles hay que emprenderlo con mucho cuidado. El único público en esta galería de arte son los insectos que viven allí.
"Este lugar es muy peligroso, contaminado, porque estamos en las cloacas de San Paulo. Pero aunque sea peligroso, sé que mi trabajo es importante para la humanidad", indicó el artista.
En otra parte de la ciudad, Titifreak, otro grafitero de renombre en San Paulo, también está trabajando. Su obra ha sido expuesta en distintas partes del mundo y también ha hecho trabajos para compañías como Nike.
Opiniones divididas. Mientras decora un departamento dilapidado con permiso de su dueño, me dice que rechaza a los que consideran al grafiti como vandalismo.
"La gente se confunde cuando ve a alguien con un aerosol en la mano porque parece agresivo".
No todo el mundo en la ciudad es un "fan" del grafiti. Todos los días la municipalidad de la ciudad recibe llamadas para cubrir algún grafiti.
A veces son sólo nombres o letras escritas sobre una pared. Otras, se trata de trabajos más elaborados. Sin embargo, la opinión pública parece estar dividida.
"Cuando está bien hecho es hermoso, pero cuando es un mamarracho no, porque termina destruyendo la apariencia de la pared", sostuvo una persona.
Realidad en Panamá. Pero, ¿qué motiva a los jóvenes a pintar grafitis? ¿Es realmente convicción, protesta social o vandalismo?
Expertos coinciden en que esta práctica no es más que la manera de expresión de los jóvenes, quienes muchas veces se sienten oprimidos y rezagados por la sociedad que los censura.
El grafitero en Panamá es perseguido por las autoridades municipales, aplicándoles multas que buscan acabar con esta modalidad.
A juicio de los sociólogos, a los grafiteros no se les da el espacio, por lo que utilizan la propiedad pública y privada para expresar su arte y talento.