La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo ayer que el mundo debería estar libre del mortal virus de la neumonía atípica (SARS) en un plazo de dos a tres semanas, pero advirtió de que la enfermedad podría resurgir en China a fines de este año o principios del próximo.
David Heymann, director de la división de enfermedades transmisibles de la OMS, dijo que esperaba que Taiwan y Toronto, las dos áreas aún consideradas zonas de posible contagio, recibirían el alta sanitaria a más tardar en la primera semana de julio.
La enfermedad descrita oficialmente como Síndrome Respiratorio Agudo Severo que se cree fue transmitida de los animales a los humanos en el sur de China a finales del año pasado, ha provocado más de 800 muertes en todo el mundo e infectado a 8,500 personas, ha derrumbado las previsiones de crecimiento económico y ha costado miles de millones de dólares en pérdidas de negocios.