El número de muertos por el incendio en la discoteca Kiss, ocurrido hace una semana en la ciudad brasileña de Santa María, asciende ya a 237 tras el fallecimiento anoche del empresario Bruno Portella Fricks, de 22 años, informaron fuentes oficiales.
Fricks, que se acababa de licenciar en Administración de Empresas, falleció el sábado en el Hospital de Clínicas de Porto Alegre, capital de Río Grande do Sul, según la Secretaría de Salud regional.
El joven había acudido a la fiesta en compañía de su novia, Jéssica Duarte, de 20 años, que permanece ingresada en el Hospital Cristo Redentor de Porto Alegre, informó Zero Hora.
Todavía continúan hospitalizados 97 heridos, según el último boletín oficial de la Secretaría de Salud regional, que recoge que 16 pacientes fueron dados de alta en los centros hospitalarios.
De los hospitalizados, 35 están internados en unidades de cuidados intensivos con respiración asistida, lo que implica que su estado de salud es más delicado.
El boletín, que recoge informaciones recopiladas por el Ministerio de Salud y las autoridades regionales, no especifica el número de heridos graves que respiran sin ayuda de aparatos.
El incendio ocurrió hace una semana durante una fiesta universitaria que se celebraba en la discoteca Kiss, al parecer, por el uso de un artefacto pirotécnico durante un concierto.
El fuego se propagó por la espuma usada en el aislamiento acústico del techo, que al contacto con las llamas generó cianuro, sustancia tóxica causante de la mayoría de las muertes.