El Papa denuncia la "invisibilidad" de los jóvenes en los procesos históricos
Benedicto XVI recibió hoy a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para la Cultura, presidido por Gianfranco Ravasi cuyo tema es: "Las culturas juveniles emergentes".
El papa Benedicto XVI dijo hoy que "la incertidumbre y la fragilidad que
caracterizan a tantos jóvenes a menudo les empujan a la marginalidad y
les hace casi invisibles y ausentes en los procesos culturales e
históricos de las sociedades".
El papa recibió hoy a los
participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para la
Cultura, presidido por Gianfranco Ravasi cuyo tema es: "Las culturas
juveniles emergentes".
El Pontífice se refirió al clima de
inestabilidad que afecta a la esfera cultural, política y económica,
esta última caracterizada por las dificultades de los jóvenes para
encontrar un trabajo, con las repercusiones psicológicas y sociológicas
comporta.
"La incertidumbre y la fragilidad que caracterizan a
tantos jóvenes a menudo los empujan a la marginalidad, por lo que son
casi invisibles y (están) ausentes en los procesos culturales e
históricos", sostuvo.
La esfera afectiva y emocional de los
jóvenes se ve fuertemente afectada por este clima "que da origen a
fenómenos aparentemente contradictorios, como la exposición de la vida
privada y la autosuficiencia narcisista", aseveró el Obispo de Roma.
Sin
embargo, no faltan los datos positivos, como el voluntariado, "las
experiencias de fe sincera y profunda, (..) los esfuerzos para
construir, en muchas partes del mundo, sociedades que respeten la
libertad y la dignidad de todos, empezando por los más pequeños y más
débiles".
Para el Papa las culturas juveniles, como resultado, se
convierten en "emergentes" en el sentido de que muestran una profuda
necesidad, una petición de ayuda o incluso una "provocación" que no
puede ser ignorada o descuidada, tanto por la sociedad civil y la
comunidad eclesial.
Expresó su preocupación y la de toda la
Iglesia por la denominada "emergencia educativa", que sin duda debe ser
acompañada por otras "emergencias" que afectan a las diferentes
dimensiones de la persona y sus relaciones fundamentales.
"Si los
jóvenes no progresan más -manifestó -, si no se introducen en las
dinámicas históricas su energía, su vitalidad, su capacidad de anticipar
el futuro, nos encontraremos con una humanidad vuelta hacia sí misma,
carente de confianza y sin mirada positiva hacia el futuro".