El papa afirmó que sigue con atención lo que está sucediendo en ese país y abogó por acabar con una violencia "que no resuelve los problemas, sino que los hace crecer, sembrando odio y división también entre los creyentes".
El pasado 4 de noviembre se produjo una oleada de atentados y ataques en tres ciudades del norte de Nigeria que fueron reivindicados por el grupo Boko Haram, cercano a Al Qaeda.Uno de esos atentados se cometió en la ciudad de Kaduna, cuando varios hombres armados atacaron a los fieles que se dirigían a una vigilia en la iglesia de San José.