En una de sus tradicionales visitas a las parroquias romanas, Benedicto XVI recordó hoy que "la importancia de la Eucaristía en la vida personal y comunitaria" y les instó a "que la Santa Misa sea el centro del domingo, que hay que redescubrir y vivir como el día de Dios y de la comunidad".
El papa explicó que "reunidos alrededor de la Eucaristía nos damos cuenta con mayor facilidad como la misión de cada comunidad cristiana es la de llevar el mensaje de amor de Dios a todos los hombres".
Posteriormente el Papa volvió al Vaticano, donde celebró el ngelus y en el que hablando en francés pidió a los fieles "que no se averg encen de ser cristianos" y explicó que "en la noche más oscura, Jesús es la lámpara que no se apaga nunca".
"Todos necesitamos una luz interior para superar las pruebas de la vida", agregó.