Algunos tipos de papilomavirus humano (HPV), el principal causante de cáncer de cuello uterino, pueden también aumentar el riesgo a desarrollar tumores cutáneos, anunciaron ayer expertos del Centro Alemán de Investigación sobre el Cáncer.
El equipo de científicos, encabezado por Lutz Gissmann, halló indicios de que algunas zonas cutáneas de animales con genes beta del HPV expuestas a radiación ultravioleta desarrollaron posteriormente un estadio inicial de queratosis solar, la primera etapa en el desarrollo de un cáncer de piel.
En caso de confirmarse las sospechas, la vacunación temprana en niños podría aportar una mayor protección contra el cáncer de piel en el futuro.
También los pacientes con órganos trasplantados, que desarrollan cáncer de piel, podrían beneficiarse con una vacunación previa a la intervención.
Por su parte, Harald zur Hausen, Premio Nobel de Medicina 2008, exigió que también los niños, y no sólo las niñas, sean vacunados contra el papilomavirus humano, una de las infecciones de transmisión sexual más comunes.
"Creo incluso que vacunar únicamente a los niños supondría una mejor protección que hacerlo sólo en niñas", afirmó.
Según Zur Hausen, "los hombres vacunados no solo dejarían de infectar a sus parejas, sino que la vacunación tendría un mayor efecto protector sobre los propios varones contra el cáncer genital y anal, siempre y cuando se administrara con suficiente antelación".