El presidente de EE.UU., Barack Obama, quitó hierro a la caída de su popularidad, situada en el peor registro de su presidencia (45%), al esgrimir que “siempre ha habido altos y bajos” a lo largo de su carrera y que los seguirá habiendo.
En su última rueda de prensa del año, antes de su tradicional viaje navideño a Hawái, la primera pregunta que tuvo que abordar Obama fue precisamente si este ha sido el peor año de su presidencia, a lo que el presidente respondió: “No es así como yo lo veo; siempre hemos tenido altos y bajos”.
“Yo me centro en comprobar si estamos dando pasos para ayudar a las familias americanas a tener más oportunidades”, puntualizó.
No obstante, Obama admitió que 2013 ha tenido “frustraciones”, especialmente en lo referente a su relación con el Congreso.
“Lo que debemos pensar es que, incluso cuando las cosas en el Congreso no se mueven todo lo que deberían, nosotros seguimos haciendo cosas”, dijo.
La popularidad de Obama cayó al nivel más bajo de sus casi cinco años de presidencia, apenas un año después de su reelección, al cosechar una desaprobación del 55%, según las últimas encuestas.
Obama, que quiso mantener un tono optimista en su última rueda de prensa del año, restó importancia a estos datos: “Mis encuestas han ido arriba y abajo durante años... y seguirá habiendo altos y bajos”.
Espionaje
Obama insinuó que podría limitar la recolección masiva de los registros telefónicos de la ciudadanía, a fin de aliviar los temores de que se está invadiendo su privacidad.
El presidente estadounidense enfatizó que aún no ha tomado una decisión sobre el programa de recaudación de datos emprendido por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).
Sin embargo, ofreció el primer indicio de que estaría dispuesto a modificar la parte del programa que almacena los registros telefónicos de la ciudadanía, al comentar que “hay más de una manera de hacer las cosas”.
Una modificación podría ser el cese de la práctica de almacenar los registros telefónicos por cinco años, y dejar que las compañías telefónicas se hagan responsables.
Obama defendió enérgicamente los programas de vigilancia que practica el Gobierno y que fueron divulgados por un antiguo analista de sistemas de la NSA.