El Ministerio de Exteriores del Reino Unido afirmó que no existen "dudas" respecto a la soberanía británica sobre las islas Malvinas, después de que el papa Francisco sostuviese en público un cartel que reclamaba diálogo sobre la disputa con Argentina.
"El Reino Unido no alberga dudas sobre su soberanía en las Malvinas y el área marítima que las rodea, ni sobre el derecho a decidir su propio futuro de los habitantes de las islas", declaró un portavoz del Foreign Office.
El ministerio subrayó además su compromiso con "el derecho a la autodeterminación, tal y como está consagrado en la Carta de las Naciones Unidas".
Durante una audiencia ayer en el Vaticano, el pontífice sostuvo un cartel con el lema "Es tiempo de diálogo entre Argentina y Reino Unido por Malvinas".
Desde la Santa Sede, el subdirector de la oficina de prensa del Vaticano, Ciro Benedetti, precisó hoy que el hecho se produjo "en el contexto de la audiencia general en la que muchos fieles entregan al papa varios objetos, a menudo para que se haga una foto con ellos".
La embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, afirmó en un comunicado que Francisco, "como líder de la Iglesia Católica, es un promotor de la paz y el diálogo".
"Él es consciente de que su palabra es, tal vez, la más escuchada en el mundo", dijo Castro, quien subrayó el "extraordinario liderazgo mundial" del pontífice argentino.
El Gobierno británico rechaza negociar la soberanía de las islas atlánticas con el argumento de que cualquier decisión a ese respecto corresponde a los malvinenses, que se pronunciaron en 2013 en un referéndum a favor de seguir siendo británicos.
El Vaticano se defiende
El Vaticano restó importancia a que el papa Francisco fuera fotografiado durante su audiencia general de cada semana con un cartel que instaba al diálogo entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas.
"Se trata de una foto tomada en el contexto de la audiencia general (de los miércoles) durante la cual numerosos fieles ofrecen al papa muchos objetos, a menudo sólo con el fin de tomarse una fotografía'', explicó Ciro Benedettini, portavoz adjunto del Vaticano.
Recordó que el papa ha querido siempre mantener el contacto físico con la muchedumbre que asiste a las audiencias y con frecuencia recibe regalos, objetos, abraza y besa a las personas e inclusive llega a beber mate, la bebida típica que sus compatriotas le ofrecen.
El vocero del Vaticano sostuvo que dejarse tomar la foto no puede ser interpretado como una toma de posición específica.
La fotografía del pontífice sonriendo cuando le entregaron el cartel con la leyenda "Es tiempo de diálogo entre Argentina y Reino Unido por Malvinas'' tuvo amplia repercusión en Argentina, su país natal.
La presidenta Cristina Fernández se sumó a la divulgación de la foto, así como otros integrantes del gobierno, que lo interpretaron como un gesto por parte del pontífice. El jefe de gabinete Aníbal Fernández dijo el jueves a periodistas que el papa "está llamando la atención sobre ponerse a dialogar'' y advirtió que "el hecho es fuerte en sí mismo'' porque el pontífice "no es cualquier persona; es muy fuerte su voz, aunque hable bajito''.
Argentina y el Reino Unido se disputan la soberanía de las islas desde 1833, cuando tropas británicas se apoderaron del archipiélago austral y expulsaron a una pequeña población argentina.
Ambos países se enfrentaron en una guerra por ese archipiélago en 1982, que terminó con la rendición argentina y la muerte de 649 argentinos y 255 británicos.