El Vaticano reportó ayer el arresto de un monseñor y una mujer que formaban parte de una comisión establecida por el papa Francisco para una reforma financiera, como parte de una investigación por filtración de información y documentos confidenciales.
Un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede informó que fiscales del Vaticano confirmaron las detenciones de ambos, quienes fueron interrogados durante el fin de semana. Se identificó a la mujer como Francesca Chaouqui y al monseñor como el reverendo Lucio Ángel Vallejo Balda. El monseñor todavía es empleado del Vaticano, mientras que Chaouqui trabajaba en una comisión establecida por el papa Francisco en 2013 para reformar las finanzas de la Santa Sede. Vallejo Balda también fue miembro de la comisión, ahora ya desaparecida.
Un portavoz del Vaticano, el reverendo Ciro Benedettini, dijo que Vallejo Balda se encuentra detenido en una celda en Ciudad del Vaticano. A Chaouqui se le permitió salir en libertad porque cooperó en la investigación, afirmó el Vaticano.
"En el contexto de las investigaciones de la policía judicial realizadas por la Gendarmería del Vaticano, o las fuerzas policiacas, e iniciadas hace varios meses debido a la eliminación y conducción de información y documentos confidenciales, el sábado y domingo dos personas fueron citadas para ser interrogadas sobre la base de los elementos y evidencias reunidas", mencionó el comunicado del Vaticano.
Mientras el papa Francisco intenta modernizar el Vaticano y hacer más transparentes sus finanzas, las detenciones fueron la más reciente confirmación de que el escándalo y la intriga aún se arremolinan en el muy cerrado mundo de la burocracia administrativa de la pequeña ciudad-Estado, como ha sido por siglos.
Los esfuerzos papales, actuales y pasados, para limpiar la casa han provocado resentimientos y encontrado resistencia en la arraigada burocracia de la Santa Sede, una combinación perfecta para fomentar las filtraciones.
La filtración de documentos confidenciales de los trabajos del retirado papa Benedicto XVI en 2012 condujo a la detención y juicio de un mayordomo papal y un técnico informático del Vaticano.
"Uno debe tener en mente que la filtración de información y documentos confidenciales es un crimen" bajo una ley vaticana promulgada en los primeros meses del pontificado de Francisco, agregó el comunicado del Vaticano.
La semana pasada, informes de prensa italianos dijeron que la Gendarmería del Vaticano estaba investigando quién había manipulado la computadora del principal auditor vaticano, Libero Milone, quien fue designado hace pocos meses por el papa.
El Vaticano confirmó que existe una investigación sobre la manipulación, pero declinó comentar si el incidente estaba relacionado con las dos detenciones.
Más tarde esta semana, dos libros presentados por periodistas italianos sobre el muy turbio mundo de las finanzas del Vaticano serán publicados, mientras que la Santa Sede dijo que eso solo dificulta las reformas.
Sacerdote español detenido en el Vaticano es miembro del Opus Dei
El religioso español detenido por la Gendarmería Vaticana en relación con el robo y divulgación de documentos reservados, Lucio Ángel Vallejo Balda, es miembro de una asociación unida al Opus Dei, pero que no tiene derecho a intervenir en nombre de esa institución.
Así lo comunicó la oficina de información de la Prelatura del Opus Dei en Roma, que manifestó su "sorpresa y dolor" por la difusión de la noticia de su detención.
"El Opus Dei no dispone de ninguna información sobre el caso. Si la acusación se demostrase cierta, sería particularmente doloroso por el daño hecho a la Iglesia", añadió el comunicado.
"Monseñor Vallejo pertenece a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, asociación de presbíteros intrínsecamente unida al Opus Dei, que no tiene el derecho de intervenir en el ministerio pastoral ni en los trabajos que los socios desarrollan en sus diócesis o en la Santa Sede", agregó la Prelatura.