Naciones Unidas definió la situación en Gaza como una emergencia humanitaria creciente, tras varios días de bombardeos del Ejército israelí sobre la Franja, que han causado ya la muerte a casi un centenar de personas y más de 600 heridos.
Hasta el jueves por la tarde, la ONU había contabilizado cinco instalaciones hospitalarias gravemente dañadas y unas 350 casas parcialmente o totalmente destruidas a causa de los bombardeos israelíes. La destrucción de estas viviendas ha provocado que unas 2,000 personas se hayan quedado sin hogar.