Un contratista de obras de la construcción paraguayo fue secuestrado en la periferia de Buenos Aires y asesinado tres horas después, según informan hoy los medios locales.
Adalides Silva, de 41 años, de origen paraguayo aunque afincado en Argentina desde hace 30 años, fue secuestrado ayer a primera hora de la mañana cuando salía de su vivienda.
Tres horas después, una prima recibió una llamada del empresario para que fuera al banco y retirara alrededor de 7.600 dólares en pesos y en moneda estadounidense.
Este hecho fue el que hizo sospechar a la policía, ya alertada por la mujer de la desaparición de su marido porque una vecina había sido testigo de lo ocurrido, de que se trataba de un secuestro con fines de extorsión.
A mediodía, el cuerpo de Silva fue encontrado sin vida en un camino por el que se accede a una antigua planta aceitera, a la que sólo acceden los que allí trabajan, que fueron los que hallaron el cadáver.
Hace un mes, otro paraguayo, Domingo Irala Guzmán, ex socio de Silva, fue también asesinado en una localidad del conurbano bonaerense.
La prensa local señala como hipótesis de la posible causa del crimen un trabajo millonario que ambos empresarios habían realizado en conjunto, y que Silva estaba por cobrar.