La justicia española puso ayer en libertad al capitán del "Prestige", Apostolos Mangouras, el único detenido en relación con el vertido de ese petrolero, que desde hace casi tres meses castiga las costas del norte del país.
Tras más de 80 días en prisión, y luego de pagar tres millones de dólares en fianza, Mangouras, visiblemente emocionado y acompañado por su abogada, abandonó el centro penitenciario de Teixeiro, en la región española de Galicia.
La compañía aseguradora que asumió la responsabilidad civil del armador del barco, la británica "London Steamship", hizo ayer efectivos los tres millones de dólares exigidos como fianza por el Juzgado de la población gallega de Corcubión, donde se instruye la causa.