- 30 mil empleados administrativos y de otras categorías tendrían que irse a casa sin cobrar.
El presidente Barack Obama advirtió que los estados sentirán las consecuencias de un cierre del Departamento de Seguridad Nacional si el Congreso no rompe un punto muerto para finales de esta semana, pero en el Capitolio no hay una solución a la vista.
“Tendrá consecuencias en las economías estatales y en la seguridad nacional de Estados Unidos”, dijo Obama a los gobernadores estatales que visitaron la Casa Blanca como parte de su conferencia anual.

Ante la posibilidad de que decenas de miles de empleados no puedan ir a trabajar si la agencia cierra parcialmente sus operaciones el viernes a la medianoche y muchos se vean obligados a trabajar sin cobrar, el presidente presentó el impasse en términos económicos descarnados.
“(Esos empleados) trabajan en todos sus estados”, dijo Obama a los gobernadores. “Son gente que, si no cobran, no pueden gastar el dinero en sus estados”, agregó. “Y como gobernadores, ustedes saben que no podemos someter la seguridad nacional a juegos políticos”.
Sin embargo, las palabras del presidente parecieron tener poco impacto en el Capitolio, donde los senadores republicanos programaron una cuarta votación de procedimiento sobre un proyecto de ley de gastos aprobado por la Cámara de Representantes que financia el Departamento de Seguridad Nacional hasta el 30 de septiembre, el final del año fiscal, a la vez que echa atrás las medidas ejecutivas de Obama que otorgan permiso de trabajo a millones de inmigrantes que viven en el país sin autorización.
Los demócratas dicen que aceptarán el proyecto de ley a menos que se eliminen las cláusulas vinculadas con inmigración incluidas por los republicanos.
Un cierre de las operaciones de Seguridad Nacional resultaría en que unos 30,000 empleados administrativos y de otras categorías tendrían que irse a casa sin cobrar. Unos 200,000 más caerían en categorías esenciales y tendrían que trabajar en agencias como la Patrulla Fronteriza, el Servicio Secreto y la Administración de Seguridad en el Transporte, aunque la mayoría no cobraría su sueldo hasta que la situación se solucione.
Recurso de urgencia para aplicar medidas migratorias
El Gobierno de EE.UU. interpuso un recurso de urgencia para solicitar la suspensión del fallo de un juez de Texas que impide aplicar las medidas del presidente Barack Obama para la regularización temporal de unos 5 millones de inmigrantes indocumentados.
El Departamento de Justicia presentó el recurso ante una corte federal de Brownsville (Texas).
El 16 de febrero, el juez federal Andrew Hanen dictaminó suspender temporalmente las acciones ejecutivas anunciadas en noviembre por Obama ante la demanda presentada por 26 estados, liderados por Texas, contra la constitucionalidad de esas medidas.
Con el recurso presentado, el Departamento de Justicia da un plazo hasta mañana, al juez Hanen para que levante de forma temporal esa suspensión mientras el Gobierno continúa con el proceso de apelación, que va en paralelo.
Aseguran que no hay amenazas creíbles a ningún centro comercial
El Gobierno de EE.UU. aseguró que no está al tanto de ninguna amenaza “creíble” a centros comerciales del país, después de que las advertencias emitidas en un video de la milicia radical islámica somalí Al Shabab provocaran el aumento de medidas de seguridad en un establecimiento del estado de Minesota.
Tanto el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, como la del Departamento de Estado, Jen Psaki, llamaron a la calma, después de conocerse que el centro comercial Mall of America, en Minesota, ha ampliado sus medidas de seguridad, a raíz de las amenazas de Al Shabab de atacar varios grandes establecimientos de EE.UU.
Psaki añadió que el Gobierno estadounidense no está al tanto de amenazas contra ningún otro centro comercial del país.
Esto es propaganda. Por supuesto, nos mantenemos vigilantes, pero el objetivo (de Al Shabab) era simplemente generar miedo, aseguró Psaki en su conferencia de prensa diaria.