Todos los cadáveres de las 71 personas que perecieron en la colisión en vuelo entre un Tupolev ruso y un Boeing el lunes por la noche sobre el lago de Constanza (suroeste de Alemania) fueron hallados, anunció ayer la policía.
Tras varios días de búsqueda, fueron hallados los dos cadáveres que faltaban en el bosque cerca del pueblo de Owingen, señaló el portavoz de la policía, Wolfgang Hoffmann. Explicó que se habían encontrado otros pedazos de cuerpos ayer. De los 71 cadáveres, por el momento 37 ayer por la noche a Rusia, a bordo de un Iliuchin Il-76 ruso, indicó un vocero de la policía de Friedrichshafen (sudoeste).
El aparato hará escala en Moscú antes de continuar hacia Ufa, capital de Bachkortostán, de donde era oriunda la mayoría de la víctimas, niños y jóvenes. Otro vuelo será organizado más tarde para repatriar al resto de las víctimas rusas.
Entre las víctimas del choque entre el Tupolev de Bashkirian Airlines y el Boeing de carga del servicio de mensajería internacional DHL figuraban 52 niños y adolescentes rusos que iban a España de vacaciones.
En tanto, el presidente ucraniano, Leonid Kuchma expresó su pésame a los familiares de los mineros que murieron, declaró a la AFP el portavoz del jefe de Estado, Olena Gromnytska. El presidente Kuchma encargó al gobierno "enviar urgentemente" una ayuda financiera a los allegados de las víctimas, precisó Gromnytska.
El gobierno ucraniano ya había anunciado que entregaría unos 700,000 dólares a los familiares de las víctimas, según Interfax. Una comisión gubernamental, dirigida por el viceprimer ministro Oleg Dubina, debe desplazarse hasta el lugar para determinar las causas del drama.