La Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) negó hoy que el arzobispo de Recife y Olinda, José Cardoso Sobrinho, haya excomulgado a la madre y médicos que practicaron el aborto legal de una menor de nueve años que estaba en embarazo de mellizos tras ser violada por su padrastro.
El secretario general de la CNBB (por su sigla en portugués), Dimas Lara Barbosa, aclaró que el prelado "en ningún momento excomulgó a alguien" y que él sólo hizo referencia a una norma posible amparada en el derecho canónico.
El caso ganó notoriedad en los medios y provocó una polémica entre el Gobierno, encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que defendía la posición médica de preservar la vida de la menor por su incapacidad pélvica para el embarazo de alto riesgo, y la iglesia brasileña, que contó con el apoyo del Vaticano.
Lara Barbosa apuntó también que la violación practicada por el padrastro no está prevista para excomunión por el derecho canónico.
"En algunos casos especiales se prevé que ese tipo de pena (la excomunión), en que la persona por el simple hecho de cometerlo, se coloca fuera de la comunión", relató el secretario al clausurar la reunión del Consejo Permanente de la CNBB.
Para el secretario, "las personas que trabajan contra el nacimiento, conscientemente, se colocan fuera de la comunión de la iglesia, porque ellas ya no comulgan con el pensamiento cristiano, que es en defensa de la vida".
"No sabemos quien tenía conciencia o no del acto", subrayó Lara Barbosa.
El presidente de la entidad, el cardenal Geraldo Lyrio Rocha, manifestó al respecto que "la excomunión no es sinónimo de condenación al infierno. Lo digo por causa del imaginario popular, porque cuando alguien fue excomulgado parece que fue condenado al infierno".