La tripulación de un avión de Air France sobre el Atlántico no pareció advertir que perdía sustentación, pese a advertencias reiteradas, y nunca informó a los pasajeros lo que sucedía hasta que el aparato se precipitó al mar, según nuevas conclusiones difundidas ayer.
Con base en las grabaciones de la cabina, la agencia francesa que investigó el accidente aéreo recomendó un entrenamiento obligatorio para todos los pilotos, a fin de que puedan manejar los mandos manuales y hacer frente a una situación similar a elevada altura.
Las 228 personas a bordo murieron cuando el Airbus 330, que viajaba de Río de Janeiro a París, se vino abajo en medio de una tormenta el 1 de junio del 2009. Fue el peor accidente en la historia de Air France.
“Los pilotos se encontraban en una situación que no comprendían”, dijo el investigador Alain Bouillard.
Surgieron preguntas en torno a las relaciones entre los tres pilotos y cómo compartieron responsabilidades en los cruciales últimos momentos.
Los pasajeros nunca recibieron aviso a medida que el vuelo 447 perdía sustentación y, posteriormente, entraba en picada durante tres minutos y medio hasta que se estrelló en el mar, según la agencia BEA.
La BEA dio a conocer un informe de 117 páginas sobre el percance, basado en la grabación de la cabina y en los datos de vuelo rescatados de las profundidades marinas en mayo tras una operación de búsqueda prolongada y costosa. El informe final será difundido en el 2012.
“Comprendimos cómo ocurrió el accidente. Ahora debemos entender por qué ocurrió”, dijo Bouillard.
El informe confirma que los sensores externos de velocidad, conocidos como tubos Pitot, habían sido obstruidos por formaciones de hielo y dieron lecturas de velocidad erróneas a la cabina. Después del accidente, Air France reemplazó los monitores de velocidad en todos sus aviones Airbus 330 y A340.
Ninguno de los copilotos en los controles habían recibido capacitación reciente para el manejo manual, ni tampoco tenían entrenamiento en elevada altura en el caso de lecturas de velocidad poco confiables.