La acusación formal de corrupción y falsificación de documentos contra la primera dama taiwanesa, Wu Shu-chen, asestó un duro golpe al presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, y abre una incierta crisis política.
El fiscal Zhang Wen-zheng acusó a Wu de utilizar facturas ajenas para justificar gastos de la Oficina Presidencial por 423, 331 dólares, y no excluyó la complicidad del mismo presidente.
"La Fiscalía de la Corte Suprema considera que el presidente Chen está involucrado en los delitos de corrupción y falsificación de documentos, pero debido a su inmunidad (..) hay que esperar a que dimita o termine su mandato para presentar cargos", dijo el fiscal.
Chen asumió el poder en 2000 y reelegido en 2004.
Representantes de las cadenas privadas de televisión Globovisión y Radio Caracas Televisión (RCTV) afirmaron en junio pasado que sus concesiones vencen en el 2015 y el 2020, respectivamente, por lo que desestimaron la advertencia del gobernante.