El presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, se declaró dispuesto a que se investiguen las cuentas de la campaña que lo llevó al poder el año pasado y que según su ex tesorero Rodolfo Montero implicó el manejo de 6 millones de dólares de origen ilegal.
Pacheco aseguró ayer que "no hay misterio" alguno y acusó a la prensa de estar publicando "refritos"; esto es, repetir noticias viejas con otro formato.
"Es la misma cosa, el mismo refrito de siempre. Piden que aclare mis cuentas y tendré mucho gusto en hacerlo. Siempre he dicho que así será", dijo el mandatario al diario Al Día.
Su ex tesorero Rodolfo Montero ayer involucró en el caso a la ministra de la Presidencia, Rina Contreras.
Montero narró al diario La Nación que Contreras realizaba transacciones con cheques de donantes desconocidos en una cuestionada empresa financiera establecida en la capital costarricense.
Ya el sábado, Montero también había revelado que quien decidía sobre el destino de los fondos era el actual canciller de la República, Roberto Tovar.
El descubrimiento de al menos seis cuentas secretas, una de ellas abierta en Panamá en el Banco Internacional de Costa Rica (BICSA), provocó esta semana un escándalo político que pareciera ir en aumento, según algunos analistas.
"En este escándalo de contribuciones y pagos ocultos, la majestad de la Presidencia es la más comprometida", escribió este domingo en La Nación, Rodolfo Cerdas, uno de los más influyentes analistas.
"O don Abel sabía (de las cuentas), y entonces resulta un cómplice, o no sabía, y entonces fue la marioneta de un grupo nefasto", agregó.
Montero, que hasta mediados de la semana anterior fue el centro de la controversia financiera, anunció ayer que está dispuesto a acudir ante una comisión especial del Congreso para decir todo lo que él sabe.
"Ahora sí estoy dispuesto a ir al Congreso", dijo Montero al diario La Nación. Meses atrás cuando acudió a la comisión, Montero se abstuvo de declarar alegando que él manejaba cuentas privadas.
Montero declaró que abrió varias cuentas y se limitaba a librar cheques a caja, cuyo destino era definido en última instancia por Tovar, quien hasta ahora no se ha referido al caso.
El viernes, en una entrevista con el diario Al Día, Montero señaló que "el que se encargaba de controlar los gastos era don Roberto Tovar. “Don Roberto Tovar era mi contacto. Yo giraba el cheque, por mi casa pasaban y se lo llevaban", añadió.