Un escándalo político envuelve al Consejo Nacional de Inteligencia (CNI) de Perú, acusado de espiar a periodistas tras evidencias de filtración de información clasificada a medios de prensa con relativa facilidad.
La controversia ha obligado a la Comisión de Defensa del Congreso a citar al jefe del CNI, almirante en retiro Alfonso Panizo, para que hoy explique las denuncias de que ese organismo está haciendo seguimiento a periodistas de una televisora local.
El programa político La Ventana Indiscreta, de Frecuencia Latina-Canal 2 de TV, mostró el domingo documentos reservados de la Dirección de Contrainteligencia del CNI, según los cuales parte de su personal de prensa estaba siendo grabado por agentes de inteligencia.
Analistas señalan que el revuelo apunta a sacar a Panizo del CNI, organismo clave del sistema de seguridad nacional que en los dos últimos años ha tenido seis jefes, sin descartar -a decir del diario Perú.21- que en predios palaciegos favorecen su relevo.
El CNI fue creado tras la caída del régimen de Alberto Fujimori (1990-2000) para reemplazar al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), que Vladimiro Montesinos convirtió en una magistral máquina de espionaje y manipulación contra los políticos de oposición y críticos del fujimorismo.