El escándalo en el que se ha visto envuelta la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, por la utilización de un jet privado de un presunto narcotraficante, también ha salpicado a Panamá.
Los primeros informes emitidos por las autoridades costarricenses indican que Gabriel Ricardo Morales Fallon tiene cerca de 10 empresas en territorio panameño.
Se dijo además que la compañía ha realizado tres cambios dentro del Registro Público panameño.
En 1995 figuraba con el nombre de Thorneloe Corp, luego pasó a ser THX Energy y finalmente su nombre actual es THX Oil Gas S.A.
Mientras tanto, el Gobierno de Costa Rica intenta hoy alejarse de los interrogantes sobre nexos con el narcotráfico al subrayar que los polémicos viajes de la presidenta Chinchilla en un jet privado fueron producto de un “error” y no consecuencia de una infiltración de organizaciones criminales. El nuevo director de Inteligencia de Costa Rica, Celso Gamboa, aseguró en rueda de prensa que “el Gobierno no ha sido permeado por el narcotráfico” y que lo sucedido en este caso se debió exclusivamente a una serie de errores en los protocolos de seguridad.
Por otro lado, el abogado de Morales, Bernán Salazar, se negó a hablar con medios locales, pero en declaraciones a la radio colombiana La F.M. reconoció que su cliente se reunió con el ministro de Comunicación, Francisco Chacón, y le entregó una tarjeta de negocios con el nombre Gabriel OFallan.