El Gobierno español garantizó a los embajadores de los países latinoamericanos que no variará su política respecto a la inmigración y que la directiva europea de retorno no va a afectar a la legislación que hay en vigor.
Éste fue el mensaje que los secretarios de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, y para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, trasladaron a los representantes diplomáticos en la reunión con los Ministerios de Asuntos Exteriores.
López Garrido y Jiménez explicaron a los diplomáticos latinoamericanos que la directiva aprobada por el Parlamento Europeo el 18 de junio busca armonizar las condiciones de retención y expulsión de los inmigrantes irregulares y reforzar las garantías de sus derechos.
Según Jiménez, las medidas no van a afectar a las reglas ya vigentes en España. El único punto que se transpondrá a la legislación española es el relativo al ejercicio de los derechos de asociación.