La reanudación de la cooperación de España con Cuba provocó la protesta del congresista de EE.UU. Lincoln Díaz-Balart, que lamentó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se haya desmarcado de la posición común europea con la isla.
En una intervención realizada en la Cámara de Representantes, el congresista republicano, de origen cubano, acusó al Gobierno español de "romper unilateralmente la posición común de la Unión Europea en Cuba", con la reanudación de la cooperación con un régimen "tirano".
El 29 de septiembre, la secretaria española de Estado para la Cooperación Internacional, Leire Pajín, y la ministra cubana de Inversión Extranjera, Marta Lomas, suscribieron un acta para reanudar la actividad de la Comisión Intergubernamental Hispano-Cubana de Cooperación.
De esta manera, se reinició la cooperación gubernamental española en la isla, interrumpida por La Habana hace cuatro años, tras la crisis con la Unión Europea.
Díaz-Balart crítico en la Cámara de Representantes esta iniciativa al afirmar que "Rodríguez Zapatero y su gobierno se comportan como los abogados más celosos de los hermanos Castro en Europa".
Por ello, "se merecen la condena de todos los hombres y mujeres libres por sus vergonzosas acciones".