Unos 30,000 turistas españoles viajan cada año a Latinoamérica para mantener relaciones sexuales con menores, denunciaron ayer representantes de diversas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en el Fórum Universal de las Culturas de Barcelona.
Estos delegados demandaron la implicación de la Administración Pública y de las empresas turísticas para erradicar el turismo sexual infantil.
En su opinión, el endurecimiento de las leyes en el sudeste asiático, antiguo "paraíso" del turismo sexual infantil, ha provocado que los visitantes busquen países donde haya una mayor impunidad ante esos delitos.
También alertaron de los "efectos más perversos de la globalización", los viajes con fines sexuales cuyas víctimas son los niños de todo el mundo.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que un millón de niños son víctimas del comercio sexual en Asia.
Agrega que este tipo de turismo se está desplazando de Tailandia, Filipinas y la India a Camboya y Vietnam, que tienen una legislación más permisiva al respecto.