La estadounidense Sarah Shourd, liberada por Irán tras más de un año de cárcel bajo cargos de espionaje, negó que ella o sus dos compañeros, aún detenidos, hayan cometido delito alguno.
En una comparecencia ante la prensa en Nueva York, en la que no aceptó preguntas, Shourd, de 32 años, consideró la detención de los tres “un enorme malentendido”.
Reconoció, que solo se siente “una tercera parte libre” puesto que sus compañeros, su novio Shane Bauer y Josh Fattal, permanecen en prisión.