Al menos ocho personas han muerto y 18 han resultado heridas en un atentado con bomba perpetrado ayer en una terminal de autobuses de la ciudad de Kidapawan (Mindanao), unos 1,000 kilómetros al sur de Manila, dijeron fuentes militares.
El superintendente, Casimiro Medes, jefe de Policía en la ciudad de Kidapawan, dijo que los hombres no identificados colocaron un proyectil de mortero de 60mm con un cronómetro bajo una banca de concreto en la terminal. La casilla expendedora de boletos y dos autobuses estacionados sufrieron grandes daños.
Tres personas murieron en el lugar, y tres más en el hospital de la ciudad de 110,000 habitantes. Un niño de 12 años y algunas otras víctimas estaban graves. El alcalde de Kidapawan Luis Maluan solicitó por radio donaciones de sangre.
Por el momento ningún grupo se ha atribuido aún la autoría del atentado, pero el comandante del Ejército Julieto Ando culpó a la guerrilla comunista del Nuevo Ejército del Pueblo (NEP).